La obesidad, uno de los trastornos más frecuentes en los animales de compañía, está causado por un desequilibrio entre la ingesta y el consumo, conduciendo a un exceso de calorías que se van acumulando.
El tratamiento tiene que incluir tres aspectos fundamentales:
• Cambio en la conducta alimentaria, eliminando los malos hábitos como dar golosinas o restos de comida humana, ser estricto en la cantidad de alimento y en el horario de las comidas, etc.
• Aumento de ejercicio físico, realizando una actividad regular para aumentar el consumo energético.
• Modificación de la dieta, proporcionándole una ración que contenga el 60% o 70% de los requerimientos que necesitaría según su peso ideal. Puede ser una buena elección utilizar alimentos comerciales denominados “light”, son totalmente equilibrados y sin ninguna carencia, proporcionan mayor sensación de saciedad y consiguen una pérdida de peso más rápida.









