El nacimiento de nuevos cachorros suele ser motivo de alegría, pero no hay que olvidarse de tomar alguna precaución: de esta manera solucionaremos eficazmente los imprevistos que puedan aparecer.
La mayoría de las perras paren solas sin problemas, sobre todo si no es el primer parto; aún así, siempre es recomendable tener controlado el teléfono y situación de nuestro veterinario.
La gestación dura como media de 60 a 63 días. El aporte nutricional se ha de incrementar entre 2-3 veces a partir de los 35 días de gestación, ya que es cuando los fetos adquieren el mayor desarrollo; se recomienda utilizar dietas comerciales para perras gestantes, ampliándose esta alimentación hasta acabar la lactación.
Es importante saber cual es el número de cachorros que van a nacer, ya que facilitará posteriormente el control durante el parto; el mejor método para conocerlo es hacer una radiografía abdominal a partir del día 45 de gestación.
Debemos tener preparada una zona tranquila y cómoda para que la perra pueda parir y, posteriormente, amamantar a los cachorros.
La mayoría de las veces no es necesaria la atención del veterinario en el parto, pero es conveniente avisarlo de las fechas en que se va a producir.







